2003lunas7Versión original de la preciosa leyenda de El Yuruparty, que recorre selvas y ríos de Colombia, Brasil, Ecuador, Perú, Venezuela y Guyana. Es la epopeya del poder, cuando en tiempos inmemoriales la mujer perdió autoridad, y el hombre se apoderó de ella, mediante el encanto de la flauta. La leyenda es prolongada por Flor Romero hasta los tiempos modernos, en la figura de la alemana Sofía, quen se instaló en los predios amazónicos y fue vitupeada.

De estos cuentos míticos dijo José García Nieto (De la Real Academia Española): Es como asomarse a lago vecinal y perdido. O a algo ganado, que se ha hundido en el mejor de nuestros sueños, en la primera mañana del mundo. Esto es para nosotros el sonido de América, la música y el sopor de su lengua. Flor Romero es dulce y tremenda como un dio (...). Y puede parecer que oímos a Fernández de Oviedo o a César Vallejo. O a Flor Romero, que no inventan nada -parece que no inventan- y están recogiendo sustancia y misterios americanos, que están arrancando a dentelladas de la roca poderosa del lenguaje -del fuego de los dioses- esos vocablos que se nos aparecen de pronto como cristalizaciones que madrugan al conjuro del amanecer.

 

(Fragmento Leyenda)

 

“Cuídate. Porque si no cambias, el mañana no será tuyo – reprendió Yurupary a Nunuiba.”

Ya sabes que te obedezco. Por eso estoy aquí.

Me obedeces cuando me tienes al frente, pero tan pronto doy la vuelta me traicionas”

No queremos hombres -replicaron- porque prometimos no unirnos más con ellos.

Después de todas las trastadas que nos han hecho. Nos tienen acosadas con sus canalladas.

……

-Y si yo le diera a cada una un marido, lo rechazarían?

- Lo aceptaríamos para obedecerte. Pero no le daríamos el tratamiento de marido sino de hermano.

- Bueno, desde hoy, cada una tendrá un hermano a su lado para que le cuente historias.

….Llegaron los hombres, pero ellas, en vez de sentarse a escuchar los cuentos tranquilamente, se arrojaron en sus brazos y les dieron el recibimiento de maridos.

Recuerden que aún en asuntos de amor, es mejor mentir que revelar secretos.