El mito es la infancia de la humanidad y también su madurez. Abyayala, tierra madura. El mito del amor es el más importante. Los silencios en su justa dimensión. El mito es pensamiento, conocimiento y recuerdo.

El amor es un mito  contiene mitos tradicionales americanos  que Flor  Romero  recrea bellamente. Es un libro caro en el sentido del corazón. Nos toca muy adentro porque se trata de un libro muy especial.

En mi oficio de etnógrafo mi labor consiste especialmente en recolectar las mitologías indígenas de Colombia,  sobre todo  las mitologías amazónicas y dentro de las amazónicas muy puntualmente la mitología de los uitotos. Ese trajinar con los mitos directamente recopilados de los sabedores y la lectura de infinidad de textos de etnógrafos de los cuales traen a cuento estos relatos me hace apreciar doblemente el trabajo de Flor, ¿por  qué razón? Lo que hacen los etnógrafos es transcribir esos relatos y tratar de publicarlos lo más fielmente posible ya sea traduciéndolos de los idiomas vernáculos  o bien  aquellas versiones que los abuelos, los  propios sabedores dan  que  dan en castellano, pedregoso, de galeote- - como diría Garcia Márquez-  o sea un castellano que a veces  resulta de difícil comprensión y no muy correcto porque ellos no han tenido una formación muy especial en ese sentido, lo hacen divinamente bien en sus lenguas incluso en varias lenguas indígenas, pero cuando pasan al castellano tienen sus fragosidades.

Entonces, ese tipo de versiones etnográficas, son utilísimas para los investigadores  y son los que prefieren obviamente, pero ese tipo de lenguaje que se utiliza allí, de esa forma es una muralla para que se expandan esos relatos, para que lleguen al gran público, para que sean asimilados por quienes deberían asimilarlos, que es la gente común, el colombiano promedio.

Entonces en este tipo de libros resulta indispensable una intermediación que permite una mayor difusión para leerlos de corrido con mucho agrado no necesariamente estudiando a profundidad el tema sino enterándose de primera mano de una gran tradición literaria como es la que poseen los indígenas nuestros. En los 102 pueblos indígenas que hay acá en Colombia, muchos de ellos figuran en este relato. Solo unos 65 de ellos conservan plenamente sus lenguas vernáculas y sus tradiciones míticas  que hasta ahora se están conociendo y  divulgando. Es importante también que aparezcan estas versiones de las cuales la gente puede entrar de lleno en esa gran sabiduría. Este libro va  a ser muy útil cuando se empiece a distribuir, cuando se empiece a divulgar a los colombianos porque es una forma de aproximación más fácil al tema ancestral.

Desde 1991 cuando se gesta y se promulga la nueva Constitución de Colombia, donde se afirma radicalmente que somos un país multiétnico y pluricultural y se deja de pensar que en Colombia hay  simplemente una cantidad de indígenas, sino que hacen parte constituyente de la nación colombiana. Además con las investigaciones de Yunis, - el geriatista- , tenemos plena certeza, que el 86% de los colombianos tenemos genes indígenas.

EL AMOR ES EL MITO MÁS IMPORTANTE

Conocer y respetar a los indígenas, es conocer y respetarnos a nosotros mismos, y eso es lo que hace aquí Flor Romero en este libro.  El amor es un mito,  es un respeto, es la confesión de un respeto hacia esa condición indígena, acogiendo esa dimensión a una de las dimensiones más importantes del ser humano que es el amor, porque este libro está dedicado al amor, sobre actos que el amor es el mayor protagonista, amor desgraciado en algunos casos, amor feliz en otros,  pero de todas maneras dedicado al amor, que entre los múltiples mitos es, el mito mas importante, porque es el que le da origen a todos. Sin amor no existe nada, y así lo pensaban los griegos que colocaban por ejemplo a Eros en el comienzo, porque él fue el que hizo juntarse las fuerzas, para que se reprodujera este cosmos en el cual vivimos, y eso de una manera o de otra lo dicen también los otros pueblos, sobre todo, pueblos que se centran en los mitos, los pueblos que a través de ese mecanismo extraordinario que se inventó la humanidad, EL MITO. Esa estrategia literaria que se inventó la humanidad, EL MITO, hace perdurar lo más importante de las culturas, el mito en definitiva es eso, hay muchas definiciones de mito, buenas, muy buenas, excelentes.  Sirve cada una para penetrar en cada una de las dimensiones que es el espíritu humano.

 Miremos al menos una: uno de los mayores aportes que se ha hecho últimamente a la mitología;  crear una especie de conclusión de lo que significa mito, palabra que es vilipendiarte, que se considera peyorativo incluso en Occidente,  a tal punto que la palabra mitómano, quiere decir amigo de decir mentiras, y cuando alguien quiere descalificar algo entonces dicen: ¡ah no, eso es un mito!, pero resulta que los filólogos finalmente se han puesto más  o menos de acuerdo, sobretodo en Chile en decirnos que, el mito tiene un trasfondo, un elemento, que aparece luego en muchas otras palabras de las lenguas indoeuropeas, que fue de donde se formuló la palabra mito.

LA IMPORTANCIA DE LOS SILENCIOS.

Hay mitos para todo; mitos que hablan de celos; mitos que hablan de venganza; mitos que hablan de recuerdos; mitos que hablan del olvido del amor; mitos que hablan del canto y del silencio. Hay un pasaje maravilloso en uno de los relatos de Flor Romero, bajando de las escalinatas de un templo, donde se habla de una manera muy expresa del silencio. Pocas páginas he leído sobre el silencio, - tema muy importante para  quien  ha hablado tanto a través de sus libros- pocas páginas he leído sobre el silencio tan bellas como esas.

Yendo ahora a la técnica que usan en estos relatos, a Flor se le ocurrió una cosa muy importante: meterse en los mitos. Va contando la historia y de pronto, se cuela por una rendija y lo hace con una normalidad extraordinaria, lo hace ella misma o lo hace alguno de sus personajes del ahora que se meten en el ayer, esos tiempos de los mitos. Se mete y actúa allí, expone sus sentimientos, y el relato mantiene una naturalidad,  una continuidad, realmente extraordinaria. Y eso es muy bueno que suceda porque nos está enseñando de una manera muy directa que el mito no está muerto, que los mitos viven en nosotros y que de vez  en cuando los metemos en su tiempo, y que ese tiempo del mito los permea, eso me pareció una técnica realmente inteligente. Otra de las cosas que encontré magnificas en el libro es que deja algunos relatos inconclusos y lo hace como un acto elegante, elegante ante la inteligencia del lector inteligente, para que el lector valiéndose de lo que ha dicho, penetre en ese mundo, complete cosas, imagine cosas, avance él mismo. Eso me pareció una reverencia que hace Flor a los futuros lectores.

               EL MITO ES LA INFANCIA DE LA HUMANIDAD Y  TAMBIEN SU MADURREZ.

Una de las razones fundamentales por las cuales, la mitología griega tiene tal difusión, y tanta acogida, consiste en  que casi la mayoría de los colombianos saben mitos griegos pero no saben mitos indígenas. Es que los escritores griegos, los creadores de la literatura, tomaron esos elementos y sobre esa base, hicieron grandes obras literarias, incluso a partir de La Ilíada y La Odisea, y luego montaron el gran teatro griego. Eso hizo que los mitos, fueran conocidos no solamente en los rituales secretos, ámbito en el cual nacieron seguramente muchos de esos mitos, sino que se volvieron populares, por la propia causa de la capacidad de esos escritores griegos, de retomar o tomar lo propio y reelaborarlo, porque eso es lo que se tiene que hacer. Eso es lo que hace Flor en este libro; toma relatos, y los recrea, los reformula. Hay todo el derecho a hacerlo porque una de  las esencias del mito es su capacidad de  diversificarse. Eso es lo maravilloso de los mitos

El mito es la infancia de la humanidad; también su madurez. Es rico no salir de la infancia.

Fernando Urbina Rangel, Etnólogo y filósofo.